Plantas sagradas que me acompañan

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Hay momentos en los que siento que nuestro cuerpo, nuestra esencia, nos pide volver a lo ancestral, a aquello que durante muchos años hizo parte de la manera en que nos relacionábamos con la naturaleza y cómo esto nos daba bienestar.

Mucho antes de que existiera la medicina como la conocemos hoy, diferentes pueblos y culturas ya utilizaban plantas y hierbas para acompañar dolencias físicas, pero también estados emocionales y espirituales. Muchos de esos conocimientos fueron pasando de generación en generación y terminaron formando parte de nuestras culturas, nuestras familias y también de esas pequeñas cosas que hacemos casi sin preguntarnos de dónde vienen.

En mi caso, estas creencias y conocimientos siempre han estado en mí, en mi sentir, pero ha sido especialmente en mi vida adulta cuando he comenzado a incorporarlos de una manera más consciente. Poco a poco he ido creando mi propio botiquín con lo hermoso que nos regala la naturaleza, no para sustituir la medicina, sino como parte de esas cosas sencillas que nos acompañan a mí y a mi familia en el día a día.

Por ejemplo, algunas mañanas comienzo con un delicioso café colombiano y otras veces preparo una bebida de cacao puro con canela. Me gusta su sabor, pero también esa sensación cálida y dulce con la que me invita a comenzar el día. Otros días me apetece más la yerba mate, especialmente cuando quiero comenzar la mañana con más energía.

He notado que cuando tengo muchas preocupaciones, siento ansiedad y en mi cuerpo se manifiesta como una inflamación estomacal, suelo preparar un té de manzanilla. Esta infusión me invita a hacer una pausa, a masajear y sobar mi barriga, así como lo hacen las mamás con sus pequeños, y logro con esto bajar un poco el ritmo y darme un momento de calma.

En mi juventud recuerdo que tomaba valeriana para los nervios, pero con el paso del tiempo la he ido incorporando en aquellas noches en las que necesito desconectarme y prepararme para un sueño más tranquilo.

Dentro de este acercamiento a las plantas también he encontrado otras que tienen para mí un sentido más espiritual. Una de ellas es la planta del tabaco, que he conocido vinculada a espacios de reflexión, meditación e introspección, no solo de manera individual, también al compartirla con personas de las cuales disfruto su compañía.

En las sesiones de acompañamiento que brindo también incorporo el uso de plantas que tradicionalmente acompañan rituales de limpieza y armonización energética, como la salvia, utilizada en distintas tradiciones para purificar los espacios, renovar las energías y preparar ambientes para la meditación o las ceremonias, y el palo santo, madera de un árbol que tiene un significado sagrado en algunas tradiciones sudamericanas y que se utiliza por su aroma en rituales de limpieza, protección y armonización, con la intención de dejar atrás aquello que sentimos que ya no necesitamos y dar espacio a nuevas energías.

Estas plantas tienen en mi vida un significado muy especial, ya que me han acompañado en momentos cruciales y he vivenciado cómo, al utilizarlas de una manera respetuosa, me ayudan a realizar mis prácticas de limpieza energética y fortalecimiento del aura.

— Ana María Posada
Psycho Spiritual Path

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